Pasadas las Navidades, hoteles y agencias lanzan sus campañas de reserva anticipada para el verano. Es cuando hay más donde elegir: las fechas de julio y agosto todavía están libres y las mejores habitaciones no se han ido.
Reservar pronto tiene una contrapartida. Muchas tarifas anticipadas son no reembolsables, y entre febrero y agosto pueden pasar muchas cosas. Por eso existe SecondBook: si al final no puedes ir, pones tu reserva a la venta y otro viajero se queda con ella.
Cómo reservar con antelación
Antes de pagar, mira tres cosas: si la tarifa se puede cancelar y hasta cuándo, qué incluye exactamente y a nombre de quién va la reserva. La diferencia entre una tarifa flexible y una no reembolsable suele ser lo que te juegas si cambian tus planes.
Reserva primero las noches que más se llenan. Agosto es el mes que acumula más reservas anticipadas en los hoteles españoles: si vas a viajar entonces, no lo dejes para el final.



